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¿Por qué los precios del plátano revientan la canasta familiar?

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El Universal / VANGUARDIA

Un productor de ese alimento, con una pequeña finca en Sincerín, Arjona. Explica cómo influyen los costos de los insumos en el precio final del plátano.

En el último año, según el Dane, el plátano fue dentro del grupo de Alimentos de la canasta familiar del país el producto que mayor variación de precios reportó con el 78,64%, superando a la papa (77,47%), huevo (35,7%), carne de res (32,05%) y la leche (32,12%).

Y es que en el mercado, en los supermercados, en las tiendas de barrios y en las carretas de los vendedores ambulantes el valor de ese producto tiene reventada la canasta familiar. Antes de empezar la temporada de lluvias la mano de plátano, dependiendo su tamaño y el sitio de compra, se ofrecía entre los $2.000 y $5.000, cuando meses atrás estuvo en $1.000 y $1.500 pesos.

Los paros, los veranos, la poca oferta y los costos de los insumos y fletes del transporte han influido en la variación del precio del plátano.

Hoy presentamos la visión de un productor de plátano del área del Distrito de Riego de Marialabaja quien explica, desde la óptica del productor, qué pasa con los precios de ese producto.

Se trata de Víctor Lemaitre Vélez, un pensionado cuya pasión siempre ha sido el campo y quien después de 30 años se puede dedicar en tiempo completo al campo, lo que para él es “muy satisfactorio”. “Tener una finca, sin importar el tamaño, es tener un pedacito de cielo”, afirma Lemaitre, recordando a un amigo.

Su finca está en el área rural del corregimiento de Sincerín, municipio de Arjona, norte de Bolívar. Su propiedad tiene 22 hectáreas y desde hace 3 años está produciendo plátano. A esa actividad dedica en estos momentos 7 u 8 hectáreas y espera llegar a 14. En su predio, que tiene servicio de riego del Distrito de Marialabaja, una hectárea de plátano le puede producir 20 toneladas.

“La comercialización se hace con diferentes segmentos de clientes. Le vendemos a mayoristas, a supermercados, a agroindustrias y vendemos al detal”, explica.

A él, en su finca, en promedio un kilo de plátano se lo pagan a 1.100 pesos, pero con ese valor, asegura: “No me siento bien remunerado”. “Eso genera un margen de ganancia muy frágil y hay muchos imprevistos en el cultivo. El cultivo se demora un año desde que se siembra y hasta que se recoge el fruto y se comercializa. Los imprevistos siempre impactan el margen de las ganancias. El precio debería ser mejor: 1.500 o 1.600 pesos por kilo”, sentencia Lemaitre.

Aunque muchos productores venden el plátano en Bazurto, donde se paga el kilo entre 600 y 800 pesos, para Lemaitre ese es un sitio de comercialización de precios bajos donde no se remunera bien al productor.

Los mayores costos

Los fertilizantes, los fungicidas, los pesticidas son los mayores costos que asumen los productores de plátano de la región “y esos costos los productores no los podemos controlar”, afirma este productor. También entran en la canasta de costos la mano de obra, que en ese cultivo es intensiva y tiene un peso en el costo final del producto.

Según Lemaitre “los insumos han subido. La urea en noviembre de 2021 se compró un 28% más abajo que en febrero de este año. Los fungicidas, para evitar el hongo, se incrementaron un 25%”.

“Ojalá que nosotros pudiéramos ponerle el precio de venta a nuestros productos. El precio lo maneja la oferta y la demanda, que es el mercado”, dice este productor.

“Al final no estoy bien remunerado. Hay un gran porcentaje de sentimiento, de llevar el campo en la sangre y esto definitivamente es un negocio de volumen y un negocio de subsistencia. No se tiene una utilidad para otras inversiones. “Esto no da para eso. La utilidad es muy frágil. Estamos contentos en el campo, no perdemos plata y así manejamos las cosas. El cultivo deja una rentabilidad, pero esta debería ser mejor. Debería haber un precio que incluya los costos de los productores y un precio mínimo que no se pueda bajar, igualmente hacia arriba, para volver el campo un verdadero negocio rentable para los productores”.

Los retos

Hay muchos problemas que no son exclusivos del cultivo de plátano. El acceso y las condiciones de los créditos para el campo, la falta de vías terciarias en buen estado, que impiden a los comercializadores llegar a los centros de producción y a los productores sacar sus cosechas, son dos de los retos de los productores de Sincerín.

“En lo sanitario hay enfermedades complicadas que representarían una disminución muy grande, pero el ICA ha estado pendiente de nosotros, al igual que contamos con el apoyo de Asohofrucol”, advierte Lemaitre.

*Tomado de: https://www.vanguardia.com/economia/nacional/por-que-los-precios-del-platano-revientan-la-canasta-familiar-EB5210879

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