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Las tres causas que llevaron a Bioenergy a la insolvencia

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Las dos empresas admitidas en ley de insolvencia deberán dar, en 10 días, la actualización del inventario de activos y pasivos. Foto: Hernando Herrera/Archivo/EL TIEMPO

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Fueron tres los factores principales que obligaron a que Bioenergy, filial de producción de biocombustibles de Ecopetrol, tuviera que acogerse a la ley de insolvencia económica, cuyo ingreso para su reorganización empresarial fue autorizado el pasado martes por la Superintendencia de Sociedades, según los dos expedientes que cobijan a la firma Bioenergy S.A.S., operadora de la planta de producción ubicada en Puerto López (Meta), y a la compañía Bioenergy Zona Franca S.A.S.

Las dos empresas que son filiales del Grupo Ecopetrol y que habían solicitado entrar a la ley de insolvencia el pasado 31 de enero estaban inmersas en una incapacidad de pago inminente para el 2020, desde el punto de vista operacional y financiero, ya que los ingresos obtenidos no lograban cubrir el flujo operacional, es decir, la suma de costos, gastos, inversiones en activos (capex), el impuesto de renta y las cuentas de capital de trabajo proyectadas para el año, lo que se evidenció en un flujo de operación negativo a partir del mes de enero y marzo, respectivamente.

Igualmente, ambas sociedades no contaban con una generación de caja operativa suficiente para cubrir el servicio de su deuda, lo que prendió las alarmas por la existencia de una incapacidad de pago inminente de obligaciones.

En cuanto a Bioenergy S.A.S., el auto de la Superintendencia de Sociedades señala textualmente: “de folio 430 a 437 del memorial 2020-01-031835, obran las causas que generaron la insolvencia dentro de las cuales se encuentran” que, tras haberse constituido en 2008 como la primera planta dedicada a la producción de etanol a partir de caña de azúcar en los Llanos Orientales, la productividad ha estado fuertemente golpeada.

De acuerdo con el auto de aceptación, correspondiente al expediente 61.670, en esta situación influyeron, entre otros, la edad del cultivo dados los atrasos del proyecto y las condiciones climáticas con una pluviometría en 2018 y 2019 por un 40 por ciento por encima del promedio histórico de los últimos 10 años en la zona.

Además, incidió el desarrollo aún en curso de variedades comerciales adaptadas a la zona de la altillanura, dada su condición de frontera agrícola de caña de azúcar, las duras condiciones para levantar el cultivo (plagas endémicas, floración, entre otros) debido a la tradición histórica ganadera en la zona, sumado a las condiciones climáticas y la curva de aprendizaje en el manejo agrícola en esta región del país.Importaciones, duro golpe

“Lo que ocurrió se venía venir”, aseguró una fuente a EL TIEMPO, refiriéndose no solo a las duras condiciones de arranque del proyecto agroindustrial, sino a la férrea competencia por el etanol de maíz proveniente de Estados Unidos, que otorga millonarios subsidios a los productores de ese país, haciendo que el producto llegue a Colombia muy barato.

En efecto, en el auto de admisión a Bionergy Zona Franca S.A.S., correspondiente al expediente 84.859, se explica que desde el 29 de junio de 2018, a través de la Federación Nacional de Biocombustibles (Fedebiocombustibles), los productores nacionales solicitaron al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (Mincit) la apertura de una actuación por derechos compensatorios, al establecer que el etanol estadounidense, y su principal materia prima (maíz), son objeto de subsidios o ayudas federales y estatales que distorsionan los precios de las exportaciones a Colombia por la existencia de más de 30 programas de apoyo.

De acuerdo con dicho documento, estos subsidios federales otorgados a la producción de etanol, a la producción de maíz y los subvenciones estatales cuantificables dadas a la producción de etanol de Estados Unidos superaron los 6.000 millones de dólares en 2017, equivalente a un promedio de 135 dólares por tonelada, valor que corresponde al 23 por ciento del precio de exportación a Colombia.

Según le dijo Bioenergy a EL TIEMPO, el proceso sigue en curso y lo adelanta el Mincit. “El país tiene el gran reto de crear mejores condiciones de mercado para el desarrollo de sectores como el de los biocombustibles que representan una gran alternativa frente a las problemáticas de medioambiente que se viven por la calidad del aire”, agregó la empresa.

El documento agrega que para proteger su cuota de mercado de esa feroz competencia, los productores de etanol de Colombia decidieron otorgar descuentos a los mayoristas, situación que mitigó parcialmente la pérdida de mercado frente a las importaciones, especialmente en regiones donde logísticamente se hace más costoso el transporte hasta las plantas de los mayoristas, como en el suroccidente y parcialmente en el centro del país. Estas se abastecen entre producto local e importado.

Pero la costa Atlántica, Antioquia y Santanderes, hoy en día son abastecidas con producto importado. “Durante el 2017 e inicios de 2018, los descuentos promedio se ubicaron en los 63 pesos por galón, una vez entrada la zafra de 2018 y 2019 (temporada de recolección de la caña), y para mantener la participación de mercado, los descuentos tuvieron que aumentarse y el promedio durante esta zafra fue de 480 pesos por galón, situación que impactó los ingresos de Bioenergy Zona Franca S.A.S.”, señaló la empresa en el documento.‘Evaluamos, con Ecopetrol, todas las alternativas posibles’

Al señalar que el Grupo Ecopetrol, como accionista controlante, siempre ha respaldado su desarrollo, la empresa Bioenergy indicó que desde la entrada en operación en 2017 ha producido 154 millones de litros de etanol y actualmente tiene acuerdos comerciales con seis mayoristas.

Pero reconoció que no se podía desconocer su realidad actual, que ha sido impactada por una menor productividad agrícola a la esperada y variaciones en las condiciones de mercado por la importación de etanol de maíz subsidiado que hacen insostenible el pago de las obligaciones financieras.

Para llegar a este proceso de reorganización, evaluamos junto con Ecopetrol todas las alternativas posibles y la Ley 1116 constituye un mecanismo que esperamos nos permita generar los acuerdos necesarios que permitan preservar la viabilidad de la empresa”, le dijo la empresa a EL TIEMPO.

Sobre el punto más complejo, es decir, la disputa comercial por las importaciones masivas de etanol cuya producción es altamente subsidiada, la compañía dijo que el proceso sigue su curso y lo adelanta el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Y agregó que Colombia tiene un gran desafío en este frente, creando mejores condiciones de mercado para el desarrollo de sectores como el de los biocombustibles, debido a sus ventajas frente a la problemática de calidad del aire, ya que el etanol reduce en un 74 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero.

En cuanto al peso que tuvieron los atrasos del proyecto, que no permitieron tener más desarrollados los cultivos para contar con más materia prima, Bioenergy explicó que la consecución de caña está determinada por factores como las variedades, control de plagas y climáticos.

Desde la entrada en operación de la planta El Alcaraván, su eficiencia ha aumentado en los últimos tres años, superando indicadores que demuestran que puede operar en su máxima capacidad”, indicó.

Y agrego que sí se ha trabajado en la renovación del cultivo y que bajo el plan de mejoramiento para optimizar la productividad de caña de azúcar se introdujeron nuevas variedades para una composición varietal en los diferentes ambientes y tipos de suelo, se ha dado un manejo integral de plagas con controles biológicos y químicos y se han adoptado nuevas tecnologías para el manejo agrícola.

*Tomado de: https://www.eltiempo.com/economia/empresas/razones-para-que-bioenergy-terminara-en-insolvencia-472244

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