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II Parte Superalimentos: los más exóticos y sus beneficios

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aloe vera

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Aloe Vera

Se trata de una planta rica en minerales, vitaminas hidrosolubles, aminoácidos y glucomano, a la que se le atribuyen múltiples propiedades como adelgazante, reguladora del azúcar en sangre y antidepresivo. Todas estas propiedades se deben a su pulpa, que se pueden extraer de sus hojas.

tematcha

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Té matcha

Es un té verde con diez veces más poder antioxidante que la infusión tradicional, muy apreciado por su intenso sabor y por sus múltiples propiedades. Para conseguir esta variedad se tapan los arbustos en los que crece el té aproximadamente un mes antes de recogerlos para ocultarlos del sol y así retrasar su crecimiento. Se logran de esta manera unas hojas de un intensísimo color verde gracias a su elevado contenido en clorofila, además de mejorar la digestión, tiene una gran capacidad antioxidante, relajante, inmunoprotectora y aceleradora del metabolismo. Destaca por su poder saciante, por reducir el colesterol y por mantener a raya los niveles de insulina y la presión arterial.

cacao

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Cacao

Tradicionalmente se ha dicho que mejora el estado de ánimo y que tiene un gran poder antioxidante. Rico en fibra, vitaminas y minerales, además es eficaz frente a la pérdida de memoria asociada a la edad. Según datos de la Organización de Consumidores  y Usuarios (OCU) a los polifenoles del cacao se les atribuye el aumento de bacterias beneficiosas para la flora intestinal, así como la disminución de aquellas que favorecen el desarrollo de la obesidad y enfermedades cardiovasculares.

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chia

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Chía

Son las semillas de una hierba con el mismo nombre, que se pueden utilizar de muchas maneras. Aporta importantes cantidades de ácidos grasos Omega 3, antioxidantes, calcio, fibra y proteínas, aunque estas cantidades son equiparables a las que podemos obtener de los frutos secos, el aceite de oliva o el pescado azul.

espirulina

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Espirulina

Es una cianobacteria muy nutritiva, con elevado contenido en proteína, minerales y vitaminas. Además, es rica en triptófano y contiene todos los aminoácidos esenciales. Al ser rica en clorofila es útil como detoxificadora de la sangre y su elevado valor nutricional la ha convertido en un superalimento reconocido por las Naciones Unidas para combatir la anemia y la malnutrición. Se consume en polvo y se puede añadir a cualquier alimento.

jengibre

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Jengibre

Se trata de una raíz de sabor picante muy característico, con un alto valor culinario, especialmente como condimento y aromatizante. Se utiliza ampliamente para tratar náuseas y vómitos y es un gran antioxidante, antiinflamatorio y analgésico. Por si eso fuera poco, ayuda a reducir los niveles de colesterol y tiene propiedades adelgazantes y afrodisiacas.

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kale

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Kale

Se trata de una planta de la familia Brassica oleracea, la misma que la coliflor, la col, el repollo o el brócoli. Sus hojas verdes son muy carnosas y en cocina es muy versátil. Su forma más habitual de consumo es en forma de zumo, aunque también se puede incluir en ensaladas o cocinada con otras verduras. Tiene un alto contenido en agua, fibra, minerales (hierro, calcio…) y vitaminas. Según la OCU, además presenta glucosinatos (cuyo efecto preventivo del cáncer de próstata se está investigando), sulfofaranos (parecen tener efectos antiinflamatorios) y boro (recomendable para prevenir la pérdida de estrógenos durante la menopausia).

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quinoa

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Quinoa

Se trata de un ‘pseudocereal’ rico sobre todo en proteínas, pero también en vitaminas, hierro, fósforo y calcio, y muy pobre en grasas. “Es importante tener en cuenta que el hierro de origen vegetal se absorbe con dificultad, y es necesario combinarlo con alimentos ricos en vitamina C (como el zumo de limón)”, recuerda la doctora Sònia Cibrián.

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