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La tabla nutricional: la importancia de aprender a leerla

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Foto/Semana

Recientemente un sondeo hecho en el Reino Unido entre 900 marcas de yogur resultó sorprendente: 9 por ciento de ellos contenía menos de 5 gramos de azúcar, es decir que solo la minoría podía ser clasificada como bajos en dulce. El resto, entre los que estaban los orgánicos, contenían mucho más azúcar del que cualquiera podría creer, incluso más que una gaseosa. El problema con esto es que la gente considera ciertos productos como saludables per se, sin saber lo que contienen realmente por dentro.

La noticia resaltó una deficiencia del consumidor y es que a la hora de ir al supermercado, dedican poco de su tiempo a la lectura de las etiquetas nutricionales. En consecuencia, comen alimentos que ante ellos parecen saludables, sin saber qué cantidad de azúcar y grasas tienen ni qué químicos y conservantes fueron usados para su elaboración. La salud individual, dicen los expertos, no está en manos de la industria alimenticia sino de cada cual. Por eso recomiendan leer las etiquetas de nutrición para escoger bien los alimentos y evitar el sobrepeso y la obesidad, condiciones que ponen en riesgo de enfermedades cardiovasculares a las personas.

“Saber leerlas nos ahorra la necesidad de satanizar los alimentos. En vez de pensar qué tanto aporta o no, hay que mirar con qué frecuencia se puede consumir. Por ejemplo, hay alimentos o dulces que no cumplen con las recomendaciones de salud, pero eso no significa que no se puedan comer, ni que sean malos. Lo perjudicial es que los consuman todos los días. Para aprender a escoger y equilibrar hay que saber interpretar la tabla  nutricional, explica la nutricionista Lina Valencia.

Según la última Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) presentada por el Ministerio de Salud en noviembre de 2017, más del 50 por ciento de la población sufre de obesidad en algún grado y uno de cada tres jóvenes y adultos tienen esta condición. Combatir esta condición requiere poner en práctica nuevos hábitos saludables, entre ellos, la conciencia sobre los productos que tienen más azúcar y grasa.

Para Valencia uno de los primeros errores que cometen las personas al leer una tabla de estas es solo fijarse en las calorías que tiene el alimento cuando el valor más importante es la fuente de esas calorías y de dónde provienen, es decir, qué cantidad de grasas saturadas, insaturadas o trans contienen. Otra de los errores comunes es que las personas compran alimentos con etiquetas light sin saber muy bien qué significan. “Hay que aprender a saber bajos en qué. Pueden serlo en grasas, en sal  o en azúcar. Por eso, si yo me quiero cuidar del azúcar no es suficiente con leer que es light, debo remitirme a la tabla y verificarlo, afirma.

Según el Invima, todos los alimentos deben tener una tabla nutricional para proporcionar información clara y comprensible sobre el producto”. En esta gráfica hay pautas para aprender a identificar qué es qué en una tabla de nutrición de alimentos.

  • Se deben evitar pues está comprobado que tienen un efecto negativo a nivel cardiovascular.  Si la etiqueta dice “libre de grasas” debe corroborarse que efectivamente su contenido sea menor a los 0,5 gramos de grasas totales por porción.
  • Sodio De acuerdo a la nutricionista Lina Valencia, lo ideal es que un alimento tenga entre 140 y 200 miligramos de sodio por porción.  “Un alimento alto en sodio aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial”, explica.
  • Carbohidratos “Lo ideal es que un alimento  no contenga más 10 gramos por porción”, dice Valencia. Aclara que este valor es satanizado, pues hay alimentos saludables que contienen más de 10 gramos por porción.  Lo ideal en este caso, es comer porciones más pequeñas, pero no dejar de consumirlos – Azúcar: Si la etiqueta dice “Libre de azúcares o 0% azúcar” debe comprobarse que el contenido sea menor a 0,5 gramos por porción. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ingesta de azúcares libres (azúcares agregados y azúcares naturales) en niños y adultos debería ser menor al 5% de la ingesta calórica total. – Fibra: es  un nutriente clave en toda dieta y es recomendable ingerir alimentos que contengan más de 5%. La recomendación de la OMS es consumir 40 gramos diarios para cubrir los requerimientos del organismo. Un alimento  por arriba del 20% en fibra, es una buena fuente de fibra para incorporar a la dieta.
  • Vitaminas y minerales Se enlistan de menor a mayor según los aportes de cada alimento. Lo recomendable es preferir aquellos que aportan más del 20% del valor diario.  Los que contienen Vitamina A son fundamentales para los niños, mientras que el cálcio y ácido fólico lo son para los adultos.
  • Porción El primer renglón indica la cantidad recomendada a consumir, descrita como tamaño de porción en gramos. Con base en esto se calcula el aporte nutricional del resto de la tabla.  El segundo renglón indica cuantas porciones tiene cada empaque. Cuando tiene más de dos el producto debe compartirse o consumirse en tiempos diferentes.
Sobre los alimentos light
  • La gente suele pensar que estos alimentos no engordan y son saludables y pueden consumirse sin control. Pero el consumidor debe cerciorarse de en qué son light. La realidad es que un producto light “sólo reduce la mitad de la grasa o la tercera parte de las calorías”.  Los alimentos light son bienvenidos pero hay que tener en cuenta estos aspectos:
1. Un alimento ligith no es necesariamente nutritivo
2. Si es diabético debe revisar el contenido de azúcar. Aunque algunos contienen estevia y sucralosa, otros igualmente siguen teniendo azúcar.
*Tomado de: https://www.semana.com/vida-moderna/articulo/como-leer-la-tabla-nutricional/585332
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