Inicio Piscícola ¿El pangasius, nueva alternativa económica?

¿El pangasius, nueva alternativa económica?

79
0
Compartir

Foto/luisasolano.com

Revista Nacional de Agricultura

SAC – Sociedad de Agricultores de Colombia Logo

¿Es factible la domesticación del pangasius para incorporarlo a la producción acuícola colombiana y quizá volverlo un exportable, como ha ocurrido con la tilapia y la trucha? Eso es lo que se propone averiguar la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, Aunap, para lo cual en dos meses suscribirá un convenio con el Instituto Alexander von Humboldt, que deberá dar la última palabra máximo dentro de tres años.
Pero el pangasius, originario de Vietnam y Tailandia (río Mekong), y cuyo comercio mundial ronda los US$1.800 millones, no es nuevo en Colombia. De hecho, llegó al país hace unos diez años como pez ornamental, pero terminó siendo cultivado de manera ilegal en el Magdalena Medio, Casanare, Meta,Tolima, Huila y Valle, debido a las múltiples ventajas que ofrece.
En Colombia, a este bagre se le conoce como basa, baza o “colombianito”, y es vendido en muchas partes como si fuera capaz. De su producción no hay cifras, justamente

porque se trata de una actividad ilegal, pero la Aunap cree que ha venido aumentando porque ha empezado a crecer la oferta de capaz.

Vietnam exporta más de 400 mil toneladas al año, por más de un millón de dólares, y China, unas 200 mil. Se trata de especie que ha ganado mucho mercado en Estados Unidos y Europa, y que en América Latina se cultiva en Puerto Rico, Costa Rica y Brasil.
Según Nicolás del Castillo Piedrahita, director general de la Aunap, lo que va a
hacer el Instituto Humboldt es, de una parte, establecer si el pangasius se repro
duce en el medio ambiente natural, si puede hibridarse con otros bagres colombianos, si es agresivo, si es depredador de nuestra ictiofauna o la desplaza; en otras palabras si constituye una amenaza ambiental. Igualmente,la idea es evaluar los indicadores zootécnicos que ofrece esta especie para la acuacultura, trabajo que se llevará a
cabo en las estaciones piscícolas de la Aunap en Gigante (Huila) y Repelón (Atlántico).

En cuanto a esto último, del Castillo Piedrahita, dice que “parece que es un pez que no necesita un alimento de calidad, respirar fuera del agua y no es muy exigente en cuanto a condiciones del agua se refiere, y crece 1.2 kilogramos en ocho meses, lo cual lo perfilaría

como una interesante alternativa para el país, siempre y cuando no represente una amenaza para las especies nativas”.
Pero hay más, como el pangasius podria ser cultivado por el minifundista, podria convertirse en gran acuacultor, por lo que se convertiría en una gran oportunidad para crear empleo formal (en el cultivo y en plantas de proceso). La Aunap calcula que la industria de esta especie podría generar 30 mil empleos directos y 100 mil indirectos.
Igualmente, con el pangasius se aprovecharía la experiencia que nuestra industria piscícola tiene en la producción de filetes, y hasta se podrían sustituir importaciones, aprovechando la cercanía al mercado estadounidense, en el cual se han posicionado la tilapia y la trucha colombianas. Colombia importa del Vietnam cerca de US$100 millones anuales de esta especie, que equivalen a 50 mil toneladas de peso vivo

¿Y si el Instituto Alexander Von Humboldt y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, no le dan la bendición al pangasius? “ Tendríamos que declararlo cultivo ilícito, capturar y sacrificar los animales y entrar a un proceso de sustitución. Si por el contrario, se establece que no representa un peligro ambiental, se procedería a su fomento y a la formalización de las explotaciones”, responde el director general de la Aunap.

Nicolás del Castillo menciona la experiencia de Costa Rica, país reconocido por su política ambiental, donde el pangasius ya fue domesticado, luego de establecerse que este no se reproduce en el medio natural, al parecer por que las condiciones del río Mekong son muy especiales.
En Colombia, dice, no se ha reportado un solo animal capturado en el medio ambiente natural. Si algunos individuos han escapado de las granjas piscícolas, han muerto
o no se han reproducido, lo cual es una gran ventaja. “ Estamos hablando de un hito para la acuicultura nacional, puesto que, si no encontramos inconveniente alguno con esta especie, lograremos formalizar su producción, equilibrar la competencia y con esto llevar
al mercado una especie que ofrece bajos costos de comercialización y una carne muy apetecida ”, concluye Nicolás Del Castillo.
En el trabajo orientado a establecer si el pangasius es domesticable para ser integrado al circuito productivo de la piscicultura, también están interesados la Presidencia de la República, los ministerios de Agricultura, Ambiente y Comercio y el Programa de Transformación Productiva, PTP.
*Tomado de: https://sac.org.co/revista-nacional-de-agricultura-edicion-994/
Compartir